El blog de la Biblioteca del IES Rodrigo Caro de Coria del Río

miércoles, 19 de febrero de 2014

Y DE LEER, ¿QUÉ?: JOSÉ EMILIO PACHECO

El mes de enero ha venido de malas. En la última entrega lamentamos la muerte de Juan Gelman. Y ahora le ha tocado al escritor mexicano José Emilio Pacheco. Los dos eran poetas, los dos recibieron el Premio Cervantes y eran además, vecinos del mismo barrio.
Para José Emilio Pacheco la escritura era su ser. “La lengua en la que nací constituye mi única riqueza”, dijo en 2010 cuando recogió el Cervantes. No solo escribió poesía. Además fue narrador, ensayista y traductor Y sobre todo era un hombre sencillo, sin pretensiones. Cuando recogió el Premio Cervantes en 2010 en España hizo un comentario sobre eso que se andaba diciendo de que él era uno de los mejores poetas latinoamericanos. “Pero si ni siquiera soy uno de los mejores de mi barrio”.
Pacheco amaba México. Así hablaba de este amor contradictorio (como todos) en  Alta Traición:
"No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos."
Pero donde mejor retrató México fue en Las batallas del desierto (1981), el México encorsetado y grandilocuente de su infancia, que sirvió de paisaje de fondo en el que Carlos se enamoró a fondo de Mariana, la madre de su amigo Jim:
"La cara del Señorpresidente en dondequiera: dibujos inmensos, retratos idealizados, fotos ubicuas, alegorías del progreso con Miguel Alemán como Dios Padre, caricaturas laudatorias, monumentos. Adulación pública, insaciable maledicencia privada. Escribíamos mil veces en el cuaderno de castigos: Debo ser obediente, debo ser obediente, debo ser obediente con mis padres y con mis maestros. Nos enseñaban historia patria, lengua nacional, geografía del DF: los ríos (aún quedaban ríos), las montañas (se veían las montañas). Era el mundo antiguo. Los mayores se quejaban de la inflación, los cambios, el tránsito, la inmoralidad, el ruido, la delincuencia, el exceso de gente, la mendicidad, los extranjeros, la corrupción, el enriquecimiento sin límite de unos cuantos y la miseria de casi todos."

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